El dolor de la burocracia: una familia crió a un niño durante dos años y le niegan la adopción

SÁBADO, 20 de enero 2018.- Una pareja que tuvo a resguardo a un niño por más tiempo del reglamentado denuncia ausencia del Estado en los últimos años. Piden que se respete el derecho del menor y el haberlos elegido él mismo como familia.

La imagen más fuerte se produjo el jueves cuando en la sede de la Subsecretaría de Derechos de Niñez, Adolescencia y Familia de Santa Fe el matrimonio debió desprenderse del niño de tres años al que criaron desde bebé. Un acto protocolar de restitución que se dio en medio de la angustia tanto del menor como de los padres sustitutos.

Sergio Gigliotti, periodista que trabaja en la radio Universidad Nacional del Litoral, y su pareja Cristina Morla se encargaban del cuidado de Leonel en el marco del programa Familias Solidarias. En principio, el nene iba a estar con ellos por seis meses, de acuerdo con lo que estipula el reglamento como plazo definitivo para dar con la familia adoptante. Sin embargo, permanecieron juntos hasta hace unos días. Y el vínculo y cariño entre ellos afloró a punto que el niño los llama «mamá y papá».

La resolución del organismo obligó a devolver la tenencia del Kiki -como lo apodaron-, ignorando la posibilidad de adopción. Es por ello que los padres denuncian ausencia del Estado en el último tiempo y piden que se respete el derecho del niño y el haberlos elegido él mismo como familia.

De acuerdo a lo que dicta el programa, quien se adhiere conoce de antemano que indefectiblemente transcurrido un tiempo tendrá la obligación de devolver al niño. Luego, este será alojado por una familia transitoria o la familia que será definitiva con vías de adopción. Pero el reglamento también indica que el niño sólo estará un semestre con los tutores provisorios, algo que no sucedió en este caso.

Es por eso que el momento de entrega se dio en medio de una protesta de parte de allegados y organizaciones que defienden los derechos de los menores. «No es un capricho, no es una lucha, no es nada, sino simplemente pedir que se respete a un niño que no tuvo la culpa de que el Estado haya estado ausente durante dos años», expresó Sergio en la emisora donde trabaja.

Tras la denuncia, desde la Subsecretaria de Niñez justificaron el accionar llevado a cabo, contemplando que hubo demoras pero no ausencia del Estado. «No se tergiversaron los tiempos administrativos procesales. Los seis meses pueden prorrogarse porque se conjugan tiempos procesales y administrativos, es decir, judiciales y nuestros», respondió Mónica Barroso Bonvicini, directora del organismo.

Las familias que desean adoptar a un niño deben estar inscriptos en el Registro Único Provincial de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Ruaga). La pareja no lo estaba, pero tenía intenciones de hacerlo en la inmediatez. Para los funcionarios esta decisión iría en contra de la ley, ya que no es compatible para ser aceptado en Familias Solidarias, por lo que consideran que la medida tomada no salió del marco de lo establecido.

«No se lo retira por una cuestión caprichosa, sino para integrar y generar un lazo filiatorio fraternal con el otro hermano. Son los lazos de vinculación que se privilegian», añadió Barroso a Radio Mitre Rosario. Y defendió el proceder del poder ejecutivo provincial agregando además que no fueron dos años los que estuvo con la familia Gigliotti, sino uno y siete meses.

Al margen de la controversia, Kiki se mantiene alejado. «Sería una utopía saber dónde está, porque no te lo dicen dónde va, y no lo podés ver así supiéramos dónde está. Solo sabemos que está en San Carlos Centro», afirma la pareja, que desconoce el paradero del menor.

El pequeño vive junto a una familia que tiene la custodia de su hermano menor (de 8 meses). «Se fue a una familia solidaria que tiene la misma condición que nosotros. Él está solito, con gente que seguramente tiene mucho corazón, pero que no conoce», manifestó Sergio entre una mezcla de bronca y tristeza.

El matrimonio mantiene la postura de la imposibilidad de «explicarle a un nene de tres años que la demora del Estado en encontrarle una familia definitiva ahora le produce un nuevo desprendimiento». Luchan por lograr la adopción anhelada. Y junto al reclamo de corazón piden cambios en las normas.

En su cuenta de Facebook, Sergio expresa cuánto lo recuerda a diario. En el último mensaje, acompañado de una foto con los juguetes de chico, escribió: «Kiki, es la segunda noche que no usamos tus herramientas, es el segundo día que no arreglamos ningún auto, ningún avión, ni siquiera tu moto. Pero te cuento que quienes te amamos junto a muchas personas que ya te quieren o están aprendiendo a hacerlo estamos y vamos a seguir haciendo todo para que esas herramientas vuelvan a ser usadas por tus manitos».

F: infobae

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