El rompehielos ARA “Almirante Irízar” llegó a la Antártida

LUNES, 8 de enero 2017.- El rompehielos ARA “Almirante Irízar” zarpó el martes 2 de enero desde la ciudad de Ushuaia para que iniciara su navegación hacia el este por Paso Macklinlay. Luego, durante la madrugada, transitó por los pasos Picton y Richmond.

Esa noche su Comandante, Capitán de Fragata Maximiliano Mangiaterra, recomendó a la tripulación que verificara el “correcto son de mar” –alistamiento- de los efectos personales en los alojamientos y de todo el equipamiento destinado a desembarcar en la campaña. Palabras que anunciaban lo próximo que se encontraban de la Antártida y de lo poco que faltaba para comenzar la actividad en ese continente.

Al día siguiente, alrededor de las 4, la proa del rompehielos se enfrentaba a las aguas del Pasaje de Drake, donde se juntan los océanos Pacífico y Atlántico, considerada como una de las zonas de navegación más difíciles a las que hay que enfrentarse y paso obligado de este buque de la Armada para acceder a la Antártida.

El Drake lo recibió con una calma inusitada pero con movimientos ondulares de estribor a babor que asemejaban a los de una mecedora. Los vientos, que durante la mañana tuvieron una intensidad de 22 nudos, fueron disminuyendo hacia la tarde y, a pesar del frío, el sol alumbró brindando una sensación de calidez.

Esa noche, pasada las 21, todavía se podía apreciar la claridad del día reduciendo las horas de oscuridad, y comenzando a alterar los relojes biológicos de quienes se acercaban cada vez más al continente blanco.

El ARA “Almirante Irízar” pasó el paralelo 60°S el jueves a las 3 e ingresó al sector antártico argentino comprendido entre los meridianos 25° y 74°O, y el paralelo 60°S y el Polo Sur.

De esta forma el “Irízar” transitó ese tramo de mar que separa América del Sur de la Antártida con una distancia de 738 millas náuticas, entre el cabo de Hornos (Chile) y las islas Shetland del Sur (Antártida), conocido como pasaje de Drake, paso Drake o Mar de Hoces. Fueron 35 horas con vientos regulares y olas que no superaban los 1,5 metros.

Las ballenas parecían escoltar al buque durante su tránsito y comenzaron a aparecer los primeros hielos. A las 15 había quedado atrás el Drake y el Mar de La Flota daba la bienvenida.

En las aguas del estrecho Antarctic los témpanos se divisaban con cierta dificultad por la leve nevada y un registro de temperatura de -1ºC.

El jueves, pasadas las 20, arribó a Petrel, la primera de las bases donde se concretó actividad logística en el marco de la Campaña Antártica de Verano 2017/18. Luego fue el turno de la base Esperanza.

 

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