JUEVES, 26 de febrero 2026.- Este jueves se llevó a cabo una convocatoria frente a la planta de Aires del Sur, donde se reunieron distintos sectores del movimiento obrero, espacios políticos, movimientos sociales y organizaciones juveniles en respaldo a los trabajadores. En ese contexto, la crisis de la empresa atraviesa su momento más doloroso y, frente a los operarios y sus familias, el delegado metalúrgico José López brindó un discurso cargado de angustia, bronca y determinación ante la pérdida de más de 140 puestos laborales.

“Creo que esta es la vez más complicada que me toca hablar delante de todos ustedes”, comenzó diciendo, visiblemente emocionado. “Es la primera vez que pedimos que las familias estén acá adelante. El nudo en la garganta es más fuerte que nunca porque están mis hijos y los hijos de mis compañeros”.

López relató escenas que reflejan la gravedad de la situación: operarios llorando en la línea de producción, sin saber cómo comunicar en sus hogares que se quedaron sin trabajo. “Hay compañeros que no saben cómo decir en su casa que tienen que dejar el alquiler, que no tienen qué poner en la mesa. Es la vez más dura”, afirmó.

Apuntó contra empresarios y pidió investigar

El delegado cuestionó con dureza a quienes estuvieron al frente de la empresa. Mencionó a Sereti, señalado como el comprador, y a Guaita, anterior propietario de la firma, y pidió que se investigue el destino del dinero tras la operación. “Que vengan acá, que sostengan los carteles junto a nuestros hijos y expliquen qué pasó”, reclamó.

También apuntó contra acuerdos que, según denunció, dejaron afuera a trabajadores y terminaron perjudicando a decenas de familias. “Somos 140 familias que hoy no sabemos qué va a pasar mañana”, sostuvo.

“Somos metalúrgicos y estamos orgullosos”

En un tramo cargado de identidad obrera, López reivindicó la tradición metalúrgica en la provincia. “Mi viejo es metalúrgico y estoy orgulloso. Yo soy metalúrgico y les voy a enseñar a mis hijos lo que significa defender el trabajo. Se cerró una fábrica, se cerró otra, y esta dicen que quebró. Pero nosotros vamos a estar acá hasta el último”.

La permanencia en la planta es una decisión tomada. “¡No nos van a sacar!”, expresó, en medio del acompañamiento de trabajadores, familiares y organizaciones sindicales.

Críticas a la falta de respuestas políticas

El delegado también cuestionó la mirada que, desde algunos sectores, minimizó la situación. “Nos dijeron que nos reinventemos, como si cerrar una fábrica fuera algo simple. No se mantiene a una familia haciendo un TikTok”, ironizó.

Finalmente, invitó públicamente a diputados y senadores a hacerse presentes en el lugar. “Que vengan, que prendan los tachos con nosotros, porque esos tachos nos van a calentar. Que estén acá y miren a nuestros hijos”, reclamó.

La crisis de Aires del Sur no sólo expone el cierre de una planta industrial, sino el impacto directo sobre decenas de hogares en Río Grande. La lucha, aseguran, recién empieza.

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