MIÉRCOLES, 21 de julio 2021.- El ingeniero Edmundo Ramos, de 64 años, viene realizando desde hace tiempo un proyecto de auto que funcione con combustible en base a “basura”. Con esta hazaña técnica, pretende “despertar la curiosidad de la gente y demostrar que no hace falta estar esclavizados por las petroleras”. En septiembre tratará de unir Ushuaia con La Quiaca.

El emprendedor asegura que con el vehículo de su creación alcanza los 115 km/h y cuenta con una autonomía de entre 600 y 1.000 kilómetros, con sus tres tambores de 200 litros montados en un remolque.

“Me inspiré en los gasógenos que se usaban en la Primera y la Segunda Guerra Mundial, pero eran muy pesados, complicados y aparatosos. Los simplifiqué”, informó Ramos.

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“Hice un gasificador de basura que no puede ser más sencillo. Modestamente hablando, es un tacho de metal con una tapa y dos agujeros. Punto. No hay otra cosa. No es una usina termonuclear”, explicó.

En la ciudad de Alta Gracia, Córdoba, junto a su mujer, Fabiola, el ingeniero se puso a pensar “cómo podría reemplazar el petróleo con el que se movilizan millones de autos por día, por un combustible que no se acabara nunca, como ocurre con la basura”.

Ranchero modelo 83 con motor de 3,6 litros

Compró entonces la Ford Ranchero modelo 83, “con motor de 3,6 litros, casi como el de un Torino”. Hubo que hacer varios ajustes, “en el burro, en la batería, y con Marcelo Rava, un amigo que me dio una mano, no le encontrábamos la vuelta a la mezcla estequiométrica, que es la exacta proporción de ‘gasura’ (gas más basura, según su definición) y de aire para que funcione el motor”.

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A principios de octubre de 2019, el “auto a basura” arrancó por primera vez. Ramos partió de Alta Gracia, tomó la Ruta Provincial 56 y en la cuarta curva alcanzó los 95 km/h. Y en José de La Quintana, 25 kilómetros más allá, pegó la vuelta.

El vehículo de Ramos usa residuos naturales e industriales provenientes de residuos secos y combustible. Al principio utilizó semillas de roble, que en su barrio son un estorbo, pero luego descubrió el alto poder calórico de las cáscaras de nuez y carozos de aceituna, aunque el mejor material, dice, es la carbonilla que consigue en las carboneras.

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El objetivo, planeado para septiembre, es unir Ushuaia con La Quiaca por la Ruta 40. El ingeniero ya hizo una recorrida parcial y contactó a distintas personas para que vayan juntando basura y puedan abastecerlo a su paso.

Vecinos de La Rioja acopiarán cáscaras de nuez; en Mendoza, carozos de aceituna; en San Rafael, cáscaras de almendra y carozos de durazno.

Vapor de agua y anhídrido carbónico por el escape

“Lo que sale del caño de escape de mi auto es vapor de agua y anhídrido carbónico, que es lo que exhalamos todos los humanos. No es contaminante”, afirmó el ingeniero.

“Cuando un vehículo utiliza GNC o nafta, derivados del petróleo, además de salir vapor de agua y anhídrido carbónico, expulsa plomo, azufre, ácido sulfúrico, ácido nítrico, ácido carbónico, un montón de porquerías”, graficó.

Ramos, asegura que su Ranchero “contamina menos que un auto eléctrico, y eso que estos no tienen caño de escape; pero debemos considerar que para recargar sus baterías necesitan de la generación eléctrica, que en más del 60% se hace con derivados del petróleo”, dijo.