Martín Torres: “Tierra del Fuego debe renacer como una potencia”
SÁBADO, 3 de mayo 2025.- En un texto de fuerte tono político y profundo contenido histórico, el autor de la ley de provincialización de Tierra del Fuego Carlos Martín Torres, que luego, fue un logro de su Gobierno de los Fueguinos, llamó a recuperar el sentido original del proyecto provincial sancionado en 1990 y denuncia el retroceso que, según afirma, se impuso desde 1991 con la consolidación de una clase dominante que —dice— mantiene a Tierra del Fuego en el atraso y la dependencia.
“La Provincia de Tierra del Fuego, con una Antártida Argentina donde estar presente; las Islas del Atlántico Sur y su mar contribuyendo al desarrollo fueguino, debe renacer”. El texto también reivindica con claridad una mirada integral del territorio fueguino, incluyendo a la Antártida, el Atlántico Sur, las Islas Malvinas y el mar provincial “ nuestro, hasta el límite exterior de la Plataforma Continental, no las 12 millas que nos regalan como dádivas”, remarca, en referencia a las restricciones impuestas a la jurisdicción marítima provincial, como pilares estratégicos de una soberanía nacional activa y efectiva, afirma Torres, con énfasis en una mirada geopolítica que trasciende los límites convencionales del territorio.
El dirigente sostiene que la provincia fue “traicionada en 1991” y transformada en un “viejo y caduco territorio dependiente del poder colonialista radicado en Buenos Aires”. En su mirada, la condición de provincia plena —sancionada por ley el 26 de abril de 1990— fue rápidamente desvirtuada por los sectores dominantes que “nunca quisieron ser provincia” y que: en la actual coyuntura, ratifican su poder porque “también tienen el gobierno porteño central”.

Torres no esquiva las definiciones: denuncia que son esos sectores fueguinos, los que retuvieron el poder durante los últimos 34 años, y acusa que, abusando de ese predominio en beneficio propio, “han dejado a su paso el indesarrollo y el atraso popular”. Y advierte:
“Sin arrebatarles el poder real, en vano será modificar la constitución escrita, que volverá una y otra vez a responder a sus intereses”.
Frente a este escenario, propone una respuesta política y cultural. Plantea la necesidad de “inaugurar un movimiento intelectual de revisión histórica de nuestra Provincia”, que permita repensar las causas del estancamiento actual y recuperar el rumbo perdido. Y opina que, el documento recién difundido por la Agrupación Restauración Comunitaria Peronista “Será una de las primeras herramientas del trabajo cultural que nos llevará al renacimiento de la provincia traicionada”, sostiene con firmeza.
Finalmente, C. Martín Torres lanza una arenga encendida que resume el espíritu de su propuesta:
“¡Por el renacer de la Provincia Grande y del Proyecto que triunfó el 26 de abril de 1990!
¡Contra la anarcoligarquía!
¡Viva la Patria!”
