VIERNES, 27 de marzo 2026.- En el marco de un intercambio académico con la Universidad Sapienza Roma, CADIC, Universidad Nacional de La Matanza y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (UNTDF), se abre un nuevo debate sobre las posibilidades de ampliar e identificar usos de la especie Macrocystis pyrifera (alga marina gigante kelp perteneciente a la familia Laminariaceae), que tiene fuerte presencia en las costas fueguinas.

El tema genera gran interés por su relación con la soberanía alimentaria y el potencial agroecológico de la especie, que se encuentra protegida por la Ley Provincial N.º 1589, sancionada en 2024. La normativa establece lineamientos generales para la conservación y el manejo sostenible de los bosques marinos de macroalgas en jurisdicción provincial.

Por estos días, un equipo de docentes investigadores de CADIC, UNLaM y la UNTDF desarrollaron un trabajo conjunto con los antropólogos Alessandro Simonicca, actual director de la Misión Etnológica para Sudamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia y Alessandro Viscomi quien recientemente se doctoró con una tesis dedicada a los usos de Macrocystis pyrifera en comunidades originarias de la isla de Vancouver. Ambos expertos llegaron a la provincia para interiorizarse sobre la situación del alga gigante en el extremo sur y compartir experiencias relacionadas con el uso y la conservación del kelp en el norte de Canadá.

Este intercambio abrió la puerta a proyectos de investigación comparada entre distintas regiones del mundo, con el objetivo de comprender cómo las comunidades costeras interactúan con esta especie y qué aprendizajes pueden compartirse en clave de sostenibilidad y respeto por las normativas de conservación. Estos conocimientos fueron difundidos en charlas abiertas realizadas el jueves 12/03 en la sede de Río Grande de la UNTDF, y el viernes 13 en CADIC por la mañana (reunión en la que propiciaron la articulación con instituciones como el CADIC, la UNTDF, la UTN, el INTA; la Secr. Provincial de Desarrollo Productivo y PyMEs y el Consulado de Italia en la capital fueguina) y, más tarde, en la biblioteca Alfonsina Storni de Ushuaia, donde se conversó con vecinas/os huerteras/os e integrantes de organizaciones como la Biblioteca Verde, el Jardín Botánico y la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la UNTDF.

Tras esta instancia de labor conjunta, el Dr. Peter Van Aert, docente investigador del Instituto de Cultura, Sociedad y Estado (ICSE) y coordinador de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la UNTDF, observó que más allá de la prohibición de la extracción directa del macroalga para fines comerciales, se señalan múltiples usos de la especie por una creciente cantidad de personas. En ese marco, destacó: “hay una necesidad de delimitar con claridad los usos concretos que se le atribuyen actualmente, así como de identificar posibilidades que contribuyan al fortalecimiento de la soberanía alimentaria”. Asimismo, subrayó que “cualquier iniciativa debe desarrollarse en el marco de la normativa vigente en Tierra del Fuego, la cual garantiza la protección de la especie en virtud de su relevancia como recurso estratégico por los servicios ecosistémicos que ofrece tanto a escala local como global”, insistió.
Algas marinas con potencial

El alga gigante, perteneciente a la familia Lessoniaceae, se distingue como la mayor representante de las algas pardas, capaz de alcanzar más de 45 metros de longitud y conformar densos bosques submarinos en aguas frías y templadas. Su presencia resulta esencial para la biodiversidad marina y, al mismo tiempo, ofrece aplicaciones comerciales vinculadas a la obtención de ácido algínico, usos alimentarios y medicinales, como así también, para la fabricación de artesanías.

En los ecosistemas costeros del hemisferio norte y sur, esta especie constituye un recurso estratégico. Su presencia en las aguas fueguinas abre un debate sobre posibles formas de aprovechamiento sustentable, con la colaboración de las comunidades locales, y siempre bajo el resguardo de la normativa que protege la riqueza natural de la región.

Los investigadores resaltaron experiencias de pueblos originarios de la isla de Vancouver, quienes recolectan kelp para elaborar alimentos. Este modelo, que conjuga conservación ambiental con soberanía alimentaria, fue señalado como referencia de política pública que fortalece la labor de pequeños productores indígenas. En este contexto, la visita de especialistas italianos a la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, en el marco de la cooperación entre Italia y Argentina, refuerza la perspectiva de investigación conjunta y la búsqueda de vías sostenibles hacia la soberanía alimentaria en Tierra del Fuego.

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