VIERNES, 25 de septiembre de 2026.- La reiterada presencia durante esta semana de un avión militar de grandes dimensiones sobre Río Grande despertó la curiosidad de numerosos vecinos, que pudieron observarlo realizando diferentes vuelos, aproximaciones, aterrizajes y despegues desde la pista utilizada conjuntamente por la Base Aeronaval Río Grande y el aeropuerto de la ciudad.
La aeronave es un Lockheed P-3C Orion de la Armada Argentina, característica 6-P-57, uno de los principales medios con los que cuenta la Aviación Naval para realizar tareas de exploración marítima de largo alcance.
El avión arribó a Río Grande el pasado lunes procedente de Trelew y permaneció desarrollando actividades operativas hasta este viernes, como parte de una serie de vuelos y adiestramientos planificados para la Patagonia austral.
“No pasa nada raro”
Ante las consultas generadas por la presencia recurrente de la aeronave, una alta fuente de la Aviación Naval confirmó a este medio que se trató de una actividad programada de entrenamiento.
“Es el P-3 nuestro. Tienen la base en Trelew y estaba haciendo adiestramiento acá en Río Grande”, explicó.
La fuente buscó llevar tranquilidad frente a las distintas interpretaciones que pudo generar entre los vecinos la presencia del avión durante varios días consecutivos. “Simplemente es adiestramiento, no pasa nada raro”, remarcó.
Asimismo, confirmó que durante las actividades desarrolladas en la región la aeronave también pasó por Ushuaia antes de emprender su regreso.
Adiestramiento y control del mar
Los vuelos no solamente permiten mantener entrenadas a las tripulaciones. Por las propias características y funciones del P-3C Orion, la actividad puede combinarse con tareas de exploración marítima.
“Junto a parte del adiestramiento, lo que están haciendo es control del mar, porque lo que hacen es exploración marítima”, explicó la fuente consultada.
También señaló que estas aeronaves poseen capacidad para efectuar vuelos de gran alcance sobre el Atlántico.
“Estos pasan por la milla 200, son aviones de largo alcance, son aviones fantásticos”, destacó.
La capacidad mencionada por la fuente coincide con las características oficiales informadas por la Armada Argentina: el P-3C Orion fue incorporado precisamente para recuperar y fortalecer las capacidades de exploración de largo alcance, vigilancia y control de los espacios marítimos argentinos.
El 6-P-57 y su base en Trelew
El avión que pudo observarse durante toda la semana en Río Grande es el 6-P-57, primer P-3C Orion de la nueva serie adquirida por Argentina a Noruega.
La aeronave fue incorporada oficialmente a la Armada Argentina en septiembre de 2024 y tiene asiento en la Escuadrilla Aeronaval de Exploración (EA6E), perteneciente a la Fuerza Aeronaval N° 3, con sede en la Base Aeronaval Almirante Zar de Trelew, Chubut.
Desde esa unidad, los P-3C cumplen misiones vinculadas con la exploración y vigilancia marítima de largo alcance.
De hecho, pocos días después de su incorporación, el 6-P-57 realizó su primer vuelo de vigilancia sobre el litoral marítimo argentino y sobrevoló la concentración de buques pesqueros ubicada en proximidades de la milla náutica 201.
Más recientemente, aeronaves P-3C de la misma Escuadrilla Aeronaval de Exploración participaron durante 2026 en operaciones de vigilancia y control sobre extensas áreas del Atlántico Sur y sectores próximos al límite exterior de la Zona Económica Exclusiva Argentina.
Un gigante preparado para permanecer horas sobre el océano
El P-3C Orion es un avión cuatrimotor turbohélice especialmente concebido para misiones de larga permanencia y exploración sobre grandes extensiones marítimas.
Sus dimensiones explican también por qué su presencia resulta tan llamativa cuando opera sobre Río Grande: posee 35,57 metros de largo, 30,38 metros de envergadura y 10,27 metros de altura. Está impulsado por cuatro motores turbohélice Allison T-56-A-14 de 4.600 HP cada uno.
Pero una de sus características fundamentales es la autonomía.
De acuerdo con la información oficial de la Armada Argentina, puede permanecer hasta 12 horas en vuelo y posee un radio de acción de aproximadamente 1.500 millas náuticas, equivalentes a unos 2.780 kilómetros. Estas prestaciones le permiten cubrir amplias extensiones del litoral marítimo argentino, la plataforma continental y sectores vinculados con la Antártida.
Además de la exploración y el control marítimo, la plataforma puede intervenir en misiones de búsqueda y rescate y dispone de diferentes sistemas de detección y observación, entre ellos radar, cámaras visuales e infrarrojas y sistemas para la identificación de buques.
Río Grande, nuevamente escenario de operaciones aeronavales
La presencia del 6-P-57 durante cinco días volvió a poner en primer plano el valor operativo de la Base Aeronaval Río Grande para las actividades de la Aviación Naval en el extremo austral.
Esta vez, detrás de los repetidos vuelos que sorprendieron a quienes levantaron la vista al cielo durante la semana no existió ninguna situación extraordinaria.
Según confirmó la fuente de la Aviación Naval, se trató de adiestramiento y exploración marítima, aprovechando las capacidades de una aeronave concebida precisamente para permanecer durante largas horas sobre el océano y cubrir enormes distancias.
Después de operar desde el lunes en Río Grande y efectuar también un pasaje por Ushuaia, el P-3C Orion 6-P-57 completó este viernes su actividad prevista en Tierra del Fuego para emprender el regreso hacia su asiento habitual en Trelew.








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